Os dejo hoy este video en el que Riccardo Muti recoge un premio y explica lo que para él, es ser director.
Para los que vivimos con, para y por la música desde hace casi tantos años como los que tenemos, es fácil entender ese sentimiento que intenta explicar este señor. Él lo argumenta desde su faceta de director pero desde mi punto de vista se podría adaptar a cualquier músico profesional que, de alguna manera siente la necesidad, día tras día, de expresar lo que lleva dentro a través de la música. Unos escribiendo notas, otros tocándolas o cantándolas y otros dirigiéndolas. O digiriéndolas.
El hecho es que al final, todos queremos llegar al mismo sitio y eso es lo bonito.
P.D. Queridos alumnos: tengo la esperanza de que algún día, cuando me recordéis diciendo “muy bien, ya nos sabemos las notas; ahora vamos a hacer música” penséis: “¡A esto se refería!”
P.D.2 Bueno… con que me recordéis será suficiente.
¡Sólo queda una semana! El próximo viernes, 30 de abril, se celebrará en la Casa de la Cultura Agustín de Tagaste, en San Agustín del Guadalix, el primer concierto de profesores y alumnos de la Escuela de música Sol Menor.
Y será algo especial por diferente; no veremos la clase de concierto al que estamos acostumbrados. En éste, profesores y alumnos compartirán escenario tocando piezas poco habituales que, en su mayoría, han sido seleccionadas por los alumnos y no por los profesores. Así, por ejemplo, será posible escuchar una versión de los Beatles adaptada para violín, piano y guitarra eléctrica. ¿De verdad te lo vas a perder?
Os dejo hoy este proyecto del director y compositor Eric Whitacre para crear un coro virtual de 250 voces tomadas de multitud de vídeos remitidos a YouTube.
Su sueño se hizo realidad cuando lanzó el llamamiento a través de su blog, Facebook y YouTube, y comenzó a recibir decenas de envíos. El resultado, este ‘Lux Arumque‘, que seguro que os gustará.
Ya sois varios los que me decís que entráis a ver si hay novedades en el blog y todo sigue igual. Lamentablemente no depende tanto de mi como de la conexión a internet que necesito que me pongan en casa. Mientras tanto, intentaré dar señales de vida desde el trabajo. (Espero que no se entere la jefa…)
Y para hoy, una pequeña joya: sólo pinchad aquí y una vez en la página, id al vídeo verde. Merece la pena dedicarle 3 minutos.
Pertenece a La Ofrenda Musical de J. S. Bach. Todo un prodigio del contrapunto y la fuga.
Ha llegado a mi esta frase, que no quiero dejar de compartir con vosotros:
Si un doctor, un abogado o un dentista tuviera a treinta personas o más en su oficina a la vez, todas con diferentes necesidades y algunas que no quieren estar allí y el doctor, abogado o dentista, sin ayuda, tuviera que tratarlos a todos con excelencia profesional durante diez meses, entonces podrían tener una idea de lo que es el trabajo del docente en el aula.
(Kathy A. Megyeri. “Chocolate Caliente para el Alma de los Maestros”)
Añado, además, este pasodoble de la comparsa ganadora en el carnaval de Cádiz de 2010, llamada “Medio Siglo” y dedicado a los profesores.
Hoy cuelgo aquí el vídeo de esta original iniciativa que han tenido en Valencia para acercar la ópera a la gente. ¡Y qué mejor sitio que el mercado! (Pincha aquí sin no ves el vídeo completo)
¿Pero por qué la ópera llega a tan poca gente? ¿Por qué son tantos los que opinan que está pasada de moda o que es muy aburrida? ¿O por qué existe esa sensación, tal vez demasiado generalizada, de que no todo el mundo puede “apreciar” la ópera? Y por encima de todo, ¿por qué se piensa que la ópera es el lado más elitista de la música clásica al que sólo pueden acceder unos cuantos privilegiados?
Muchas veces pienso que los musicales, que tan de moda se han puesto en los últimos años, son la ópera de hoy en día. Música e instrumentación más moderna pero con el mismo principio de la ópera (al menos en su origen): entretener al pueblo contando una historia mediante melodías pegadizas. ¿Y por qué los musicales sí y la ópera no? Quizás entonces el problema viene dado por el estilo de música, innegablemente más clásico. La música clásica es un rollo. ¿Pero entonces por qué ganó el programa Factor X, (en su versión inglesa) un tal Paul Potts cantando el Nessun dorma, aria perteneciente a la ópera Turandot de Puccini? ¿Acaso entre sus competidores no había quienes cantaban música actual? ¿Cómo pudo ganar con esa música tan aburrida? – Es que esa canción es muy bonita, pero las demás son un tostón. Toma, claro. A mi Amaia Montero (por ejemplo) me parece un tostón y no por eso digo que toda la música pop es un tostón. Queda claro pues, que sólo hay que abrir los oídos (y cerrar los prejuicios) para escuchar fragmentos de ópera y ser capaces de apreciarlos. – Lo que pasa es que sólo los ricos pueden ir, porque es muy cara. ¿Cuánto dices que pagaste por la entrada del partido del Real Madrid? ¿Que esa consola te ha costado cuánto? ¿Que Madonna lo vale…? – El problema es que no entiendo lo que dicen. Awachiflu awachifri, no naino niiiii. (…)
Son prejuicios. Es imposible que a todo el mundo le guste la ópera, como es imposible que a todo el mundo le guste el chocolate. La pena es que por esos prejuicios sin fundamento tanta gente rechace, por lo menos, un acercamiento al mundo de la ópera. Si lo intentas, puede que no te guste, pero ahora podrás decir por qué. Pero, ¿y si te gusta?
Después de un par de semanas de descanso, nos ponemos de nuevo en marcha para ofreceros, queridos seguidores, nuevos entretenimientos y otras cosas en este blog. De entrada y, como hoy es jueves, ¡un juego! He descubierto una página muy entretenida que os invito a que visitéis. Tiene juegos, cuestionarios y otras curiosidades musicales (Fermín, espero tu crítica). Así que, ¡adelante! Pinchad aquí y ya me contaréis.
Se acabó el primer tercio del curso, ¡y con qué colofón! Fue un concierto precioso y os doy la enhorabuena a todos los participantes, ya que sois los verdaderos responsables de ello.
Espero que descanséis en estas fiestas y toméis fuerzas para el año que viene. ¡Nos queda tanto por hacer…!
Dice la Wikipedia que el beatboxing es la habilidad de imitar sonidos con la boca (principalmente instrumentos y cajas de ritmos), aunque también se usa como colchón rítmico al rap improvisado en la calle. ¿Que por qué os cuento esto? Porque he encontrado un juego muy divertido y ya sabéis que los jueves (no todos) toca juego. Es muy sencillo: hay que asignarle a cada muñeco un instrumento e ir variando las combinaciones. ¡No os olvidéis de pinchar en el bonus! Para empezar, haced click sobre la imagen.
Además, os quiero mostrar unos ejemplos reales de beatboxing con y sin instrumentos, que son realmente impresionantes. En primer lugar, este chico de 21 años, que salió en la tele francesa y que se hizo muy conocido, puede que os suene. No utiliza instrumentos, lo hace todo con la boca.
En segundo lugar os presento a Greg Patillo, que hace beatboxing con la flauta travesera. En este caso nos sorprende con la Banda Sonora del Inspector Gadget, serie a la que le tengo especial cariño y que por eso os pongo. Pero si miráis en Youtube, veréis que tiene versiones de Super Mario, Barrio Sésamo o Pedro y el Lobo entre otras. Realmente merece la pena. Pero cuidado que engancha. ¡Disfrutad!